Outlook no sabe leer el formato MBOX. Este programa rehace tus buzones en un archivo PST que Outlook abre de inmediato, tanto en Windows como en Mac. Jerarquía de carpetas, adjuntos y encabezados cruzan al otro lado sin perder nada.
BitRecover · Archivo de instalación 67,7 MB · Firma de DigiCert
Nota de los usuarios 4,8 sobre 5 · Leer opiniones
No hace falta tener Outlook ya configurado. La conversión ocurre al margen de él y solo lo necesitarás al final, para mirar lo que salió.
Outlook compatibles
El archivo que sale respeta la estructura que Outlook espera, sin los topes estrechos de las ediciones antiguas. Puedes comprobar el resultado con la versión de prueba, antes de gastar.
Qué ocurre durante el paso
Cinco pantallas en el orden en que transcurre una conversión real. La versión de prueba muestra las mismas.
Carga
De uno en uno o toda la rama
Con Seleccionar archivos señalas los buzones uno a uno. Con Seleccionar carpetas el programa baja hasta las subcarpetas y recoge lo que encuentra. Sobre el tamaño del origen no pesa ningún tope.
Comprobación
Una casilla por cada carpeta
Terminada la lectura aparece la jerarquía original. Marcas las carpetas destinadas al PST y dejas las demás a un lado.
Ajustes de PST
Corte por tamaño, nombres de carpeta en diez idiomas
Puedes reunir todos los buzones cargados en un PST único o darle uno a cada cual. Cuando la salida engorda, se corta por tamaño.
Destino
Ruta libre, incluso la carpeta de partida
El destino se elige con libertad. Acabado el trabajo el programa abre esa carpeta por sí mismo, así que el PST listo queda a mano.
Conversión
Avance en pantalla, informe en el disco
El trabajo muestra por dónde va buzón a buzón. Al final, junto al PST, queda un informe de esa sesión.
Hasta los 25 primeros elementos de cada carpeta, la versión de prueba escribe un PST de verdad. Lo abres en Outlook y luego decides.
Bajar la pruebaDel buzón en bruto al archivo que Outlook abre. Los pasos no cambian entre la prueba y la licencia.
Baja el archivo de instalación que corresponda a tu sistema y arranca el programa. No hace falta que exista ya un perfil de Outlook.
Elige entre archivos sueltos y carpeta entera. Los buzones hallados se suman a la lista junto con sus subcarpetas.
La lista recoge la jerarquía original. Marca las carpetas destinadas a Outlook y, si conviene, recorta por periodo o por remitente.
Coge PST en la lista de formatos de salida. Aparecen entonces el corte por tamaño y el cambio de idioma en los nombres de carpeta.
Indica dónde guardar y pon en marcha el trabajo. Al cerrarse, el programa se traslada solo a esa carpeta.
Compara el número de mensajes por carpeta con el informe depositado en el destino. Dos cifras iguales significan una sesión bien cerrada.
PST es el formato donde Outlook guarda lo suyo. Sostiene mensajes, carpetas, contactos y citas dentro de un recipiente provisto de índice. MBOX no tiene nada parecido: texto con los mensajes pegados uno detrás de otro. Salvar esa distancia es la tarea de la conversión. PST sigue siendo una salida entre más de treinta, las demás quedan del lado del convertidor MBOX. El acabado se juzga con la versión de prueba, antes de soltar un euro.
Recipiente con índice
Tablas, no una larga tira de texto
Outlook espera tablas dotadas de índice propio y carpetas declaradas. MBOX no aporta índice ni tablas, así que al importarlo tal cual acaba rechazado.
UNICODE en lugar de ANSI
El tope de los Outlook viejos no aprieta
El PST que se escribe pertenece al formato UNICODE. Los buzones que rebasan dos gigabytes pasan sin tropiezo, cosa que en tiempos del ANSI no ocurría.
Cambiar la extensión no basta
Renombrar no fabrica un PST
Reescribir el nombre de un archivo MBOX como .pst solo cambia la etiqueta. Dentro sigue habiendo texto. Outlook aparta ese archivo justo cuando intenta abrirlo.
Los puntos que atañen al paso. Ambos sistemas devuelven el mismo PST y nada difiere entre la prueba y la versión completa.
A la entrada
A la salida
El archivo de instalación pesa 67,7 MB y lleva firma SHA256 de DigiCert Inc. Reserva 200 MB libres, con 4 GB de memoria y un procesador desde 2,4 GHz. La lista completa de formatos de salida figura en la página de producto. Edición para macOS.
La versión de prueba lleva a PST los 25 primeros elementos de cada carpeta. La licencia retira ese tope.
Las dos ediciones leen los mismos archivos, muestran la misma lista y escriben el mismo PST en UNICODE. Solo cambia cuántos elementos puedes tratar. La licencia Pro cuesta 29 $ y sirve en una máquina: si trabajas en un PC coge la de Windows, en un Apple la de macOS. La cantidad vuelve si te echas atrás dentro de 30 días.
Edición Pro 29 $ Edición macOS 29 $
Lo aquí recogido vale para la edición vigente. BitRecover, nacida en 2011, construye herramientas alrededor del correo y de los formatos de archivo.
El archivo MBOX de partida no se toca. El PST terminado se abre en Outlook antes de comprar licencia alguna.
Convertir sin pagarCompatibilidad con Outlook, límites de la prueba, licencias
En cinco pasos. Abre el programa, carga los buzones con Seleccionar archivos o Seleccionar carpetas, marca en la lista las carpetas que te interesan, coge PST entre los formatos de salida y por último fija el destino y arranca. Al cerrarse, la carpeta elegida se abre sola.
No. El archivo PST se construye por su lado, sin Outlook y sin perfil previo. Outlook solo sirve cuando quieres mirar el archivo terminado.
Sale un PST en formato UNICODE. Lo abre Microsoft 365, igual que las versiones 2021, 2019, 2016, 2013, 2010 y 2007. Como no es el viejo ANSI, tampoco arrastra el tope de tamaño de las ediciones pasadas.
En Outlook ve a Archivo, luego a Abrir y exportar, después a Abrir archivo de datos de Outlook. Llega hasta la ruta donde guardaste el PST y selecciónalo: aparecerá en la lista de carpetas como una rama aparte.
Sí. Entrada, enviados, borradores y las carpetas que creaste se presentan en Outlook tal como los veías en la lista del programa. El nombre de la carpeta raíz se puede cambiar antes de arrancar.
En el cuerpo del mensaje MBOX los adjuntos van como una larga tira codificada. Durante el paso el programa los devuelve a archivos de verdad. Llegan a Outlook con su nombre y su tipo de antes, acompañados de encabezados, firmas, imágenes incrustadas, tipo de letra, cuerpo y formato HTML.
Sí. Al quedarte con PST como salida aparece el corte por tamaño, con los umbrales 2 GB, 5 GB y 10 GB. Así un buzón muy poblado sigue siendo manejable, sin que un archivo suelto se vuelva inabarcable.
Caben las dos cosas. Un ajuste reúne todos los buzones cargados en un PST único, el otro produce uno distinto para cada buzón.
Todas las funciones están abiertas y el PST que sale es auténtico. El límite recae en la cantidad: 25 primeros elementos por carpeta. Para echar un vistazo al resultado dentro de Outlook basta. Con licencia desaparece solo ese tope.
Si el programa sabe exportar a MBOX, sí. Las pruebas se hicieron con Thunderbird y Apple Mail, Eudora, Entourage, Postbox, Opera Mail y las copias de Google Takeout. La lectura funciona incluso en una máquina donde ese programa ya no existe.
Sí. Existe aparte una edición para macOS que saca el mismo PST. Vale desde macOS 10.8 Mountain Lion en adelante. La licencia de macOS se compra por separado de la de Windows.
Sí. El filtro de fechas se queda con los mensajes comprendidos entre dos días señalados. Va junto con los recortes por remitente, por destinatario y por palabras que aparezcan en el asunto. La exclusión de carpetas indicadas por nombre también entra en juego.
En la misma carpeta que el PST producido. Se llama SavingLog.txt, nace sin que se lo pidas y recoge la hora de inicio, el formato elegido, las dos rutas, cuántos elementos pasaron y cómo se cerró la sesión.
No. Reescribir el nombre solo cambia la etiqueta. Dentro queda texto, sin índice ni tablas. Outlook trata entonces ese archivo como dato no válido o la importación se rompe a medio camino.
Con algo de trabajo a mano, sí. Cargas el buzón en un programa capaz de leer MBOX y desde allí pasas los mensajes a Outlook uno por uno. No cuesta nada, pero cada carpeta reclama tu intervención, no existe tratamiento por lotes y cuantas más escalas atraviesas, más adjuntos y orden de carpetas se pierden por el camino. Tratándose de un único buzón de poco peso, quizá compense. En cuanto los archivos se multiplican o el histórico pesa, la prueba atiende en una sesión los 25 primeros elementos de cada carpeta y te enseña el acabado. Quien retira el tope es la edición Pro de 29 $.
Un servicio en línea pide confiar a la infraestructura de un tercero el buzón entero, adjuntos y direcciones incluidos. Aquí todo se queda dentro de tu máquina: el trabajo avanza incluso con la conexión cortada, nadie recibe tus datos y tampoco rige tope alguno de subida. En archivos de empresa o correspondencia reservada, ahí es donde se decide la diferencia.
Coge el programa, abre un buzón y los 25 primeros elementos de cada carpeta se vuelven PST sin gasto. La edición Pro cuesta 29 $ y se devuelve dentro de 30 días.
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Archivo de instalación 67,7 MB · desde Windows 7 y Windows Server · desde macOS 10.8 · devolución en 30 días